La importancia de mantener en buen estado los racks de un almacén

El entorno de almacenaje, así como los racks, deben ser inspeccionados regularmente de forma que sea posible verificar el estado de cada elemento que lo conforma y evitar que se presenten problemas que puedan entorpecer el flujo de trabajo al interior del almacén. Las inspecciones y la periodicidad con que se lleven a cabo deben asentarse en el programa de mantenimiento de las instalaciones, en el que además se debe contemplar la inspección específica de aquellos componentes que anteriormente ya han sufrido algún daño. Este programa de mantenimiento por lo regular se diseña por el personal encargado de la seguridad del entorno de almacenaje, aunque en el mejor de los casos debe realizarse por el fabricante de los racks o de acuerdo con el mismo, pues es quien mejor conoce las características y tipos de problemas que pueden llegar a presentarse en un sistema de almacenaje equipado con sus productos.

Un programa de mantenimiento correctamente diseñado debe contener los parámetros a tomar en consideración para el mantenimiento preventivo. Para el mantenimiento preventivo lo adecuado es contar con listas de comprobación que incluyan todos y cada uno de los elementos que conforman el sistema de almacenaje, esto con la finalidad de hacer mucho más ágiles las tareas de inspección y volver más sencillo el proceso de comunicación de las fallas o daños detectados durante las revisiones. En el programa de mantenimiento también se tiene que incluir un plan para realizar las inspecciones periódicas, las cuales, como ya mencionamos, tienen el objetivo de detectar de manera oportuna las anomalías que el sistema de almacenaje presente. La limpieza y el orden de las áreas de almacenaje y circulación, los defectos en las estructuras de los racks, el debilitamiento del suelo, la presencia de elementos deformados, la falta de clavijas de seguridad, cargas deterioradas, entre otras anomalías, deben registrarse durante las inspecciones periódicas y ser comunicadas de inmediato para proceder a su reparación y evitar que el problema tenga consecuencias graves en el estado y operación del almacén.

 

En caso de que la rotación de mercancías en el almacén sea muy alta o que se trabajen muchas horas de manera continua, el plan de inspección periódica debe ser un poco diferente e incluir una inspección visual diaria, una inspección semanal, una mensual y una anual. La inspección diaria, en estos casos, debe realizarse por el personal del almacén con la finalidad de detectar cualquier anomalía que resulte fácilmente visible, como bastidores o vigas deformados, agrietamientos del suelo, falta de verticalidad de la instalación, rotura de los anclajes, unidades de carga deterioradas, falta de placas de nivelación, ausencia de placas de señalización, daños en la losa o cualquier tipo de daño en los racks para almacenaje para realizar su reparación o reposición inmediatas.

La inspección semanal, por otra parte, debe realizarse por el mando del almacén quien se encargue de inspeccionar la verticalidad de la estructura y de sus componentes en los niveles inferiores, mientras que la mensual, también a cargo del mando del almacén, además de incluir la revisión de la verticalidad de la instalación debe contemplar la inspección de orden y limpieza al interior del almacén. Finalmente, un experto independiente del almacén debe realizar una inspección anual que incluya la revisión minuciosa de todos los componentes del sistema de almacenaje para notificar y comunicar los daños detectados.

Es de suma importancia que personal calificado se haga cargo de las reparaciones o modificaciones que se tengan que hacer como resultado de los informes del estado de los racks, de preferencia un técnico autorizado por el fabricante del sistema de almacenaje. Las reparaciones deben ejecutarse cuando los racks se encuentren vacíos, ello para evitar cualquier riesgo que pueda comprometer el estado de las cargas. En caso de que se presenten golpes que deformen o dañen las estructuras de inmediato se deberá verificar la verticalidad del rack y en caso de que se haya determinado que es necesario sustituir el elemento por uno nuevo, este deberá ser idéntico al reemplazado y en ningún caso se deben aplicar técnicas de instalación que altere las características mecánicas del material original, como es el caso de las soldaduras y las alteraciones que pueden causarle al acero. Para hacer la reparación el rack debe dejarse fuera de servicio y descargarlo en su totalidad, así como colocar señalizaciones pertinentes para evitar accidentes.

Tras una inspección, todas las observaciones del estado de las estructuras y del suelo deben asentarse en un registro en el que se consigne la fecha de la inspección, la naturaleza del daño detectado y los trabajos de reparación o sustitución y la fecha en la que se hayan llevado a cabo. En este registro también se tiene que incluir información específica referente al estado de las cargas. La razón por la que las inspecciones y los registros son tan importantes no se limita a la corrección oportuna de las fallas y anomalías que pudiesen derivar en problemas mayores, pues toda la información recabada puede ser de gran utilidad para elaborar procedimientos de prevención de daños.

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